home_logo_masde72

QUIÉNES FALTAN

LA CARRETERA 101

 

a  carretera 101 de Ciudad Victoria que lleva a la frontera con Texas se volvió una trampa mortal desde 2010.

Esa ruta se había convertido en el centro de la disputa entre dos cárteles antes aliados: Los Zetas y el Cártel del Golfo (CDG) y el centro de la batalla se instaló en San Fernando, el municipio bisagra por el que están obligados a pasar aquellos que desde el centro del país quieren llegar rápido a los ciudades fronterizas de Matamoros o Reynosa, sin tener que rodear por Monterrey.

Es una ruta de tráfico de ida y vuelta de drogas, armas, humanos y fayuca. Su subsuelo alberga una de las mayores reservas de gas natural de México.

El Estado mexicano cedió a Los Zetas el control de esa importante ruta migratoria. Un pacto de silencio pesaba entre los habitantes de esas tierras, los representantes de las líneas de autobuses, cuyas unidades llegaban a la frontera sin los pasajeros que eran secuestrados en el camino; los policías municipales que estaban al servicio de los criminales y las autoridades –de todos los niveles, hasta los más altos– que nunca ordenaron suspender esa ruta o emitieron alertas para proteger a los viajeros.

Hubo varias señales de advertencia. En 2009 la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) hizo un informe que señalaba que San Fernando era uno de los puntos de secuestros de migrantes. La masacre de los 72 migrantes, en agosto del 2010, que encontraron la muerte cuando cruzaban, a bordo de camiones de carga, ese municipio. Fueron descubiertos porque los asesinos no tuvieron tiempo para enterrarlos.

Cuando las fosas fueron destapadas no encontraron sólo víctimas recientes: también había osamentas.

No eran únicamente las víctimas que el secretario de gobierno de Tamaulipas, Morelos Jaime Canseco Gómez,  se apresuró a catalogar como los pasajeros de “dos autobuses” que transitaban por la carretera 101 que conecta Ciudad Victoria, la capital del Estado, con la frontera norte del país, el 24 y el 29 de marzo de 2011.

Con el hallazgo de los cadáveres, y el paso del tiempo, comenzó a saberse nueva información que da cuenta de lo inseguras que eran esas carreteras.

En febrero de 2011 comenzaron a encontrarse autos calcinados en las carreteras, a saberse del secuestro de pasajeros que viajaban en autobuses, o incluso de asesinatos por fuego cruzado (uno el 13 de febrero, donde falleció una mujer que viajaba en un autobús Futura, según consignó Notimex). (LINK con el número 20110215)

Determinar el número y las marcas de los autobuses de los que fueron bajadas personas ha sido difícil ya que en pocas notas informativas estas son mencionadas o se confunde el origen y los destinos. De acuerdo con la búsqueda hemerográfica realizada para esta investigación, las líneas de autobuses que trasladaron a esos pasajeros fueron Ómnibus, Transpaís, Futura, ADO y Pirabús.

“Ninguna de las compañías de autobuses ha presentado una queja formal sobre los ataques de los miembros del crimen organizado a los autobuses o a los pasajeros a pesar del hecho de que los secuestros habían sido generalizados (…) Las autoridades sólo habían recibido dos reportes no oficiales de dos de los secuestros masivos de pasajeros del 24 de marzo. Aunque en privado las autoridades reconocieron que los secuestros son comunes”, indicaba el cable número 20110408.

Sin embargo, un documento interno de la PGR  señala que 19 choferes de autobuses y un gerente de Omnibus de México sí rindieron declaración ante la entonces Sub procuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), entre el 16  y 23 de mayo de 2011.

Este último declaró que esa compañía avisó a la delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en Tamaulipas que grupos armados estaban secuestrando a pasajeros. Pero la dependencia no hizo nada, según reportes internos de la SIEDO a los que tuvo acceso la reportera. Estos papeles consignan que la SIEDO confeccionó una lista de 127 pasajeros mexicanos, dos estadunidenses y un guatemalteco que fueron bajados de los autobuses entre el 23 y el 30 de marzo de ese año. Precisan que ocho sobrevivientes indicaron, en diferentes momentos, el lugar donde se encontraban las fosas clandestinas cavadas por Los Zetas. Más aún, los sobrevivientes también señalaron la existencia de campamentos en los que había entre 80 y 90 personas secuestradas.

.

BITÁCORA DE AUTOBUSES SECUESTRADOS

Haga clic aquí para saber más

  • El día 14, 23 pasajeros que transitaban por la carretera entre Victoria y Matamoros fueron obligados a bajar y despojados de sus pertenencias. “El 19 de marzo miembros del crimen organizado secuestraron a 24 personas de un autobús público originario de San Luis Potosí que viajaba a Reynosa. El 24 de marzo secuestraron a 12 personas de un camión originario de Michoacán.

 

  • También el 24 plagiaron a los 48 pasajeros de un camión de Guanajuato que iba a Reynosa. Los tres cerca de San Fernando” (link documento 20110408) dirigido al Departamento de Estado, donde se revela una historia que apenas comenzaba a publicarse en algunos diarios regionales. “De acuerdo con fuentes oficiales, al menos 24 personas han sido secuestradas en las carreteras de Tamaulipas en semanas recientes, incluido un grupo obligado a bajar de un camión interurbano el 23 de marzo”, señala un cable estadunidense redactado después de la masacre (Link 20110406), con la primera información que recibió el consulado en Matamoros por parte de funcionarios mexicanos: los cuerpos probablemente eran de narcotraficantes, secuestrados o víctimas de la violencia carretera. Pero no fueron sólo tres. Tampoco seis como declaró tras ser capturado uno de los perpetradores de estos crímenes: Edgar Huerta Montiel, El Wache. Según la búsqueda hemerográfica realizada por este equipo de investigación, fueron más los episodios en que Los Zetas detuvieron, secuestraron y/o asesinaron a pasajeros de autobuses en otras rutas.

 

  • El 17 de marzo y el 5 de abril de 2010 la tragedia había tocado ya a un grupo, primero de 17, luego de 23 migrantes, de los estados de Querétaro, San Luis Potosí e Hidalgo. Desaparecieron cuando se aproximaban a ciudad Miguel Alemán, Tamaulipas, según una nota de El Universal del 17 de marzo de 2011. En 2011 se hicieron más frecuentes los secuestros masivos y para marzo estuvieron separados sólo con días o hasta horas de diferencia. A las terminales llegaban más maletas que pasajeros. A pesar de ello las líneas de autobuses no dejaron de vender boletos.

 

  • El 18 de marzo de 2011 un Ómnibus que salió de Morelia, del que fueron desaparecidos al menos 5 michoacanos de Purungueo.

 

  • El 19, según el cable 20110408 de la embajada, 24 personas fueron bajadas de un autobús que partió de San Luis Potosí.

 

  • El 21 de marzo de 2011 fueron secuestrados 23 migrantes oriundos del municipio San Luis de la Paz, Guanajuato, que viajaban en un autobús particular que se dirigía a Camargo, Tamaulipas.

 

  • El 24 de marzo un Ómnibus que salió de Morelia, del que secuestraron a 12 personas de un camión originario de Michoacán. Ese mismo día plagiaron a los 48 pasajeros de un camión de Guanajuato que iba a Reynosa (mismo cable).

 

  • Los días 25 y 26 de marzo fueron detenidos otros camiones Ómnibus y Futura que viajaban a Reynosa y Matamoros.

 

  • El 28 de ese mismo mes otros tres autobuses fueron interceptados por Los Zetas: dos de la compañía Ómnibus de México (uno que partió de Morelia, el otro de Celaya), y el tercero de la línea Futura que salió de Guanajuato con destino a Matamoros. Los tres fueron detenidos a la altura de San Fernando. Sus pasajeros fueron bajados. Los cadáveres de algunos de ellos fueron encontrados en las fosas; otros se encuentran desaparecidos. Entre los pasajeros de ese autobús que partió de Guanajuato iba Eleazar Martínez Camacho, quien después sería el primer guanajuatense identificado en las fosas de San Fernando. El viajaba con tres amigos que también desaparecieron junto con tres jóvenes de Purungueo, Michoacán. Del camión Futura fue bajado un grupo de jóvenes de Irapuato que iban a ser contratados en Estados Unidos como jardineros.

 

  • Un día después, el 29 de marzo, también fue secuestrado un autobús que salió de Querétaro con destino a Matamoros.

 

  • El 1 de abril de 2011 desapareció en un autobús Martín Vega Arellano, el primer queretano identificado en las fosas de San Fernando. El control carretero de Los Zetas se extendió por otras regiones de Tamaulipas y estados colindantes donde también ocurrieron desapariciones masivas, principalmente Coahuila y Nuevo León.

 

  • El escándalo mediático por las fosas no frenó el fenómeno. The Monitor de McAllen, diarios mexicanos y redes sociales dieron cuenta del secuestro de cuatro autobuses (ADO, Futura y Transpaís) y sus pasajeros en San Fernando, que tuvieron que ser rescatados por el ejército gracias a los mensajes que iban enviando algunos pasajeros.

 

  • En otro caso de agosto de 2011 desaparecieron 14 artesanos que viajaban en el autobús marca Dina, modelo 1983, que salió del municipio de Tecamachalco, Puebla, con destino a Tamaulipas.

 

  • La primera semana de septiembre de 2014 fue detenido otro autobús que cubría el trayecto Ciudad Victoria-Matamoros, y del cual seis jóvenes fueron obligados a bajar, según una nota de El País publicada el 25 de ese mes.

 

  • En enero de 2015, Tamaulipas encabezaba la lista de casos de secuestro en el país. Según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), la entidad con más desaparecidos entre 2007 y 2014 es Tamaulipas con 5 mil 293 casos (23% del total).

 

  • El problema continúa. Las carreteras son un peligro. Una alerta del Departamento de Estado, emitida el 13 de abril de 2015, pide a sus funcionarios evitar cualquier carretera de Tamaulipas, lo confirma: ‘‘Algunos objetivos de los grupos delictivos son autobuses de pasajeros públicos y privados que viajan a través del estado. Estos grupos a veces toman a todos los pasajeros como rehenes y exigen el pago de rescates’’.

 

  • Esta es la primera reconstrucción sobre lo ocurrido en esa carretera con los autobuses de pasajeros. Falta información sobre los secuestros en autos particulares. Esta es también la primera lista de personas desaparecidas, con base en un rastreo de lo publicado en medios, de visitas de campo y de entrevistas a organizaciones y familias de víctimas.

.

.* Investigación que, con el apoyo de la Fundación Ford, presentaron la revista Proceso, la División de Estudios Internacionales y la Maestría en Periodismo y Asuntos Públicos del CIDE en la edición 2015 de la revista Proceso.

leer_la_primer_entrega_masde72

home_logo_masde72

siguiente_ayuda_a_identificarles